| Bacalar: en Benito Juárez, 'la ley del terror' de la familia Toox |
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Sus familiares la encontraron tirada en un rincón de su casa, llorando y con sangre en el rostro; la veracruzana de 32 años de edad había sufrido un embate de la familia Toox, ampliamente conocida tanto por las policías municipal y estatal, como por la ciudadanía en general por controlar la zona de Benito Juárez. "Aquí la gente no denuncia prefieren decir, no vi nada, no escuche nada, no sé nada", esa es la consigna, según elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado. El domicilio 286 de la avenida 19, entre la calle 34 y 36, estaba en calma. María del Carmen Riquer Ledesma cuidaba a su hijo Josmar Jesús Pavón dentro de su casa. De la nada se aparecieron Érica Euan Toox y Antonia Euan Toox. Las menores Rubí Fuentes Toox y Rafaela Euan Toox esperaban afuera mientras escuchaban los gritos, sabían a que habían ido sus compañeras y familiares, rencillas con más de un año de anterioridad le pasaban factura a María del Carmen.
Los golpes fueron contundentes; azotones contra las paredes, arañazos y jaloneos de cabello mismo cabello que fue cayendo al suelo mientras Érica y Antonia arrastraban a la mujer hasta las afueras de su casa, "adentro de mi casa me defendí, pero afuera pues ya eran cuatro". Entre los golpes apenas alcanzó a saber lo que pasaba, solo pudo sentir que su cuerpo fue empujado hacia la barda de su domicilio, las menores grababan todo con teléfonos celulares y disfrutando del espectáculo entre risas, en un momento se acercaron para cooperar con la golpiza. EL juez calificador municipal, Álvaro de Jesús Bojórquez Espinosa, pasó por el lugar, vacilo por un momento, "no creía lo que veía" pero era cierto, entre la maleza las cuatro mujeres golpeaban sin cesar a su víctima. El juez bajo de su vehículo para ayudar a la afectada que recibía patadas de las cuatro mujeres; intento hacer entrar en razón a las agresoras: "esta no es la forma de solucionar las cosas, si tienen algún problema pasen a mi oficina para resolverlo". La policía municipal llego mucho después, para ese momento la mujer ya estaba donde la encontraron sus familiares, en el rincón de su casa, llorando. Pero el problema no inició ese jueves 20 de septiembre, el problema se originó un año atrás, cuando Erika llego al domicilio de Reyna Domínguez Muñoz, familiar de la agredida, para reclamarle por una supuesta infidelidad que su marido Pedro Martínez Lechuga había sostenido con ella. La familia Toox ha tenido problemas con anterioridad, pero la falta de denuncias impide que se lleve a cabo un arresto adecuado. "Incluso deben de dedicarse a otros negocios más sucios, quien sabe que escondan en su casa, pero la gente no denuncia porque si denuncian encierran a uno y la familia cobra venganza con el denunciante" reiteró la agredida. Reyna intento calmarla pero no paso mucho tiempo antes de sentir el candor de la fuerte mano de Erika quien, junto con otras acompañantes que fueron llegando al domicilio de Reyna, estaba dispuesta a golpear hasta el cansancio a Reyna. María del Carmen entró en su auxilio y con ese acto firmó su sentencia que se cumpliría un año después. Durante ese año de "put..." no la bajaban cuando pasaba, pese a que Reyna y Érica habían firmado un acuerdo de no agresión mutua, esa tarde se enteró que los acuerdos de papel en papel se quedan. Los golpeas habían pasado pero el calvario no, cuando Reyna encontró a María del Carmen llorando, la acompaño para interponer la denuncia ante el Ministerio Público (MP) a donde los elementos municipales las fueron a dejar "ni siquiera nos llevaron al hospital, nos fueron a botar al MP". Los elementos de la SSP estatal explican que la familia Toox ha sido problemática desde hace mucho tiempo: "Si te acercas hasta los niños te avientan piedras, toda la familia es de maleantes". La licenciada Melba Martin del Campo Cervera, agente del MP del Fuero Común sector Bacalar, atendió a las denunciantes, no pasó mucho tiempo en hacer honor a su puesto de agente ministerial: "tienen que ir con un doctor para saber si sus heridas son por lesiones". Ya rindiendo declaración la agente no perdía el estilo: "No quería poner que había sido allanamiento de morada, decía que no había sido eso, hasta que le dijimos que si no ponía lo que era no lo íbamos a firmar", explica Reyna, la respuesta de la agente del MP fue la esperada: "Me hubieran dicho antes de que imprimiera, miren ya todo lo que imprimí". Finalmente la impresión sale, el tramite concluye y María del Carmen espera una solución, sin embargo, poco le dura el sueño: "debe ir al médico legista en Chetumal y cuando entregue el documento vemos pero el martes o miércoles que viene van a empezar las investigaciones", esto es cinco o seis días después del incidente, "acá es tierra sin ley", explica con disgusto María del Carmen.
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