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30/octubre/2012
Dioses mayas, haciendas henequeneras y paisajes naturales de Yucatán son posible reunirlos en la decoración de su hogar, donde lo mismo puede iluminar un rincón con una lámpara pintada con la Catedral de Mérida, o alguna hacienda henequenera, que agregar a su cava el X'tabentún, la bebida más famosa de la Península.
El pintor yucateco Elberth William Pool Chim ha plasmado pasajes de la época prehispánica en jarrones de barro y diversas artesanías que son el atractivo de la Palapa de Dzibilchaltún, ubicada a unos metros de la zona arqueológica del mismo nombre, en donde se reúne el trabajo de los artesanos de más de 30 municipios del Estado.
Situada a sólo 22 kilómetros de Mérida, con dirección a Progreso, esta comisaría de tan sólo unos 170 habitantes y 40 casas vive específicamente del turismo que adquiere sus artesanías.
En la Palapa de Dzibilchaltún el visitante nacional y extranjero puede encontrar una extensa variedad de "souvenirs", que van desde el clásico llavero y los servilleteros con figuras de yucatecos con las tradicionales "Bombas", hasta lámparas de gran tamaño en las que se recrean pasajes de la vida en el campo y las ex haciendas henequeneras.
Otro de los atractivos son, sin lugar a dudas, los productos elaborados por los artesanos como la mermelada con chile habanero; dulce de nance, miel, licor de anís con miel de abeja y licor de coco.
También encontrará artículos elaborados a mano con materiales de la región, como bolsas de henequén y zapatos con figuras multicolores bordadas a mano. No podían faltar los hipiles ni las blusas para las mujeres, que son elaboradas en finas telas de algodón y lino.
La encargada de la Palapa de Dzibilchaltún, Guillermina Abam Chan, indicó que los productos son elaborados por los artesanos de más de 30 comunidades, ya que este sitio funciona como un centro de venta.
Comentó que los precios van desde los 15 pesos en llaveros, hasta los 550 en algunas lámparas de jarrón que tienen pintada la Catedral de Mérida. Los más caros son los jarrones en donde aparece un rey con sus sirvientes, cuyo precio alcanza los tres mil 500 pesos o bien un cuadro en donde se recrea la salida del sol en la casa de las Siete Muñecas, de la zona arqueológica de Dzibilchaltún.
Mención aparte merece el X'tabentún, bebida destilada del néctar de la flor del mismo nombre, cuyo origen maya significa "enredadera que crece en la piedra", y se prepara con anís o con ron; se acostumbra servir sola, con miel o incluso agregarla al café.
Al probar el fuerte sabor de este licor se experimenta una sensación de mareo, la cual, como dicen los pobladores, recuerda la leyenda de Xtabay (mejor conocida como Xkeban), una bella y hermosa mujer que enamoraba a los hombres dejándoles ese mismo efecto, el del embriagador y dulce amor.
Sugerencias
No hay cajeros automáticos; es preferible llevar dinero en efectivo.
Ahí podrá disfrutar la gastronomía regional.
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