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31/agosto/2012
Un australiano fue condenado a prisión por matar a una joven que conoció a través de la red social Facebook y aprovechó lo que sabía de ella por su cuenta y su muro para engañarla.
Nona Belomesoff, de 18 años, era una apasionada por los animales y quería conseguir trabajo en alguna organización protectora de la fauna. Esa información estaba en su Facebook y un día llegó una supuesta oportunidad laboral: Christopher Dannevig, de 22 años, le ofreció precisamente lo que estaba buscando.
Con la excusa de concederle el trabajo de sus sueños, en mayo de 2010 la invitó a viajar con él un par de días a una reserva al sur de Sidney, en Australia, donde, supuestamente, la iban a emplear. Ella nunca regresó a casa.
Sus familiares denunciaron la desaparición de la chica a la policía, pero ya era tarde: Nona había muerto. Dos días más tarde, Dannevig confesó su crimen y guió a las autoridades hasta su cuerpo, que sumergió en un riachuelo.
El juez Peter Hall consideró que Christopher había cometido "un crimen odioso, desarrollando una estrategia de engaño y mentira", y lo condenó a 27 años de prisión.
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