|
21/junio/2012
A pesar de su despampanante figura, Kim Kardashian no siempre toma las mejores decisiones a la hora de vestir.
En esta ocasión, la socialité eligió un diseño súper exclusivo de Stella McCartney para una salida romántica con su novio Kanye West en París.
El ceñido vestido, que cuesta 2500 dólares, tiene transparencias en los costados y debe usarse sin ropa interior, pero a Kim no pareció gustarle demasiado la idea.
Así como le sucedió a Katy Perry, quien se tuvo que cubrir con su premio para no mostrar todo, la sex symbol de la televisión estadounidense quiso arreglar el modelito usando un spandex en color piel para cubrir estratégicamente sus partes íntimas, por lo que terminó siendo muy criticada.

|